Nos queda la noche
Centro de Cultura Contemporánea Condeduque

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Durante los meses de octubre y junio, y entre 2021 y 2022, recorrimos el entorno de Condeduque buscando los trazos de la noche, una noche que volvía después de haber desaparecido una temporada, y que nos confrontaba de nuevo con un tiempo y unos espacios que había que volver a conquistar.

Así volvimos con el ciclo de Nos queda la noche, una serie de recorridos urbanos desde los que buscamos tejer un relato coral de espacios, vivencias y momentos que tienen o han tenido como escenario la vida nocturna. Lo hicimos de la mano y las voces de personas invitadas que, a lo largo de cinco sesiones, nos sumergieron en diferentes caras de esta experiencia en la ciudad.

En esta ocasión decidimos que la memoria de lo recogido a lo largo de este programa tomara el formato de un relato sonoro al que puedes acceder de distintas maneras. Aquí puedes descargar el mapa de este paseo por nuestras cinco sesiones, también puedes acceder al conjunto de las pistas de esta relatoría en este enlace

Fotografía de Jesús Sebastián

Estas fueron las sesiones del programa:

#1 La emergencia de la noche con Fino Oyonarte

El fin de la dictadura trajo la recuperación de las calles como espacio público, tanto en el día como en la noche, donde toda una nueva cultura va a empezar a tomar forma. Acompañadas de Fino Oyonarte, bajista de Los Enemigos, caminamos por los fenómenos más visibles de este nuevo territorio de la noche: un espacio para la diversión, el acceso a una nueva cultura musical, el uso de la moda como forma de expresión, y la proliferación de locales donde todo esto nos envolvía, como La Vía Láctea, donde terminamos charlando sobre todos estos temas.

 

#2 Noche y percepción de seguridad con Elena Castro Córdoba de Ontologías Feministas

Esta noche salimos de fiesta. Empezamos a prepararnos en casa e imaginamos cómo será la noche: hemos quedado en Tribunal, luego haremos la previa por el barrio y después bailaremos en un club hasta que el cuerpo aguante. La noche promete, pero inevitablemente, junto a lo ideal, emergen algunos miedos. De la mano de Elena, en representación de Ontologías Feministas, reflexionamos sobre las expectativas y los miedos que despierta la noche, para pensar en estrategias para enfrentarlos de forma colectiva, inspirándonos en algunos de sus proyectos como Santuario Nocturno, Strolling you down o el protocolo realizado junto a Karne Kulture.

#3 La cara oculta de la noche con Paco Gómez

La noche y la oscuridad son espacios en los que se diluye y desaparece lo que no que no se quiere ver en el día a día de la ciudad. No es casual que la basura, lo que queremos desechar, se recoja de noche y desaparezca de la mano de trabajadores invisibles, aunque quizás a veces esos desechos puedan ser rescatados y cobrar una nueva vida… En compañía del fotógrafo y escritor Paco Gómez caminamos por la historia de la familia de Los Modlin, cuyas pertenencias fueron arrojadas a los contenedores de la calle Pez y se convirtieron en unas valiosas pistas desde las que, de forma detectivesca, su memoria fue rescatada de la desaparición y el olvido. 

 

#4 La noche como refugio de la diversidad con DioSSa

​La noche es entendida a menudo como la cara opuesta del día, un territorio abierto a otras formas de habitar la ciudad que no tienen cabida en sus dinámicas diurnas, así la noche ha sido siempre un espacio de refugio para lo otro, lo disidente.

 

Para pasar esta noche, nos cambiamos de barrio y nos fuimos a Chueca, donde nos encontramos con DioSSa, artista drag escritora, antropóloga, cantante… Junto a ella caminamos por la memoria del movimiento LGTBIQ+, su impacto en el barrio y en su vida nocturna, transitando algunos de los espacios de refugio que hoy siguen en pie y reflexionando sobre los grandes cambios que se han producido en los últimos años, así como de los retos que se siguen confrontando en el futuro. 

 

#5 Devenir noche con Laura Ramírez Ashbaugh

La última sesión del ciclo nos llevó a fundirnos con la noche, abandonando lo racional y el uso productivo de nuestros cuerpos. Para ello, nos adentramos en el mundo de Serenity rave y nos abrimos a explorar otras formas de movimiento y comunicación con el entorno, mediadas por el baile y la música electrónica, como un cuerpo colectivo conectado por el pulso del beat. Tras meses persiguiendo la experiencia de la noche, explorándola desde distintas perspectivas, en esta última sesión nos sumergimos en aquello que nos arrebata hasta el punto de conseguir que nos permitamos perder el control. Algo que todas supimos en el instante en el que ocupamos el patio de Condeduque con nuestros bailes y cartas, pero que difícilmente podremos contar a quien no estuvo allí.